Valoración de la Asamblea Ciudadana y de las candidaturas

Formalizadas ya las candidaturas y sus respectivas propuestas, queremos hacer una valoración personal, como impulsores de un modelo organizativo, de todo este proceso.

En primer lugar, queremos mostrar nuestro descontento por el proceso de Asamblea Ciudadana que se está llevando a cabo y que está muy condicionado -demasiado- por el Reglamento de Primarias impuesto desde la Secretaría de Organización de Podemos. No es bueno que haya sido un proceso a la carrera, con unos plazos muy cortos. Tampoco que se junten, en una misma elección, a personas y a propuestas políticas y organizativas. Nos parece muy mal que las propuestas tuviesen que ir unidas forzosamente a una candidatura a la Secretaría General. Por último, nos quedamos de piedra al saber que no habría ningún acto central que escenificase la Asamblea Ciudadana, que todo va a quedar en unas elecciones en línea y punto.

Es increíble que se haya asumido todo este Reglamento sin más cuando, por ejemplo, en la Comunidad de Madrid se han tomado varios meses, se han separado el trabajo, la negociación y la votación de propuestas de la elección de candidatos y, en definitiva, han tenido plena autonomía para plantear y desarrollar su proceso interno. Aquí, a pesar de que todas las candidaturas coinciden en la descentralización y en el cariz andalucista del proceso, nos hemos comido con papas que todo se disponga desde Madrid.

En cuanto a las candidaturas, nos llamaba la atención que todas hablasen de revitalizar los círculos, de feminizar, de distribuir el poder, de favorecer la participación, de dar autonomía a Andalucía, de dejar atrás Vistalegre… pero no concretasen todo eso en medidas realmente efectivas de organización y de participación. Esto nos motivó para presentar nuestro modelo.

Estamos muy satisfechos de que muchas de nuestras propuestas se hayan incluido en el documento final de la candidatura por una Marea Andaluza, a través de enmiendas en sus encuentros provinciales. Suele ser realmente difícil cambiar un borrador inicial cuando hay un liderazgo tan fuerte que lo avala. Esto habla bien del proceso participativo de esta candidatura, cuyos números -de enmiendas, de participantes- son bastante buenos. Lástima que en ese borrador inicial no se atreviesen a discutir aún más la estructura heredada de Vistalegre y se reproduzcan los mismos órganos y las mismas concentraciones de poder que en un partido tradicional. Es difícil hablar de un partido-movimiento con este modelo organizativo (de secretarías y consejos), aunque se incluyan algunas vías de participación que, con el tiempo y si resulta la propuesta ganadora, esperamos ilusionados que pongan en marcha.

También estamos muy satisfechos de que la candidatura de Ahora Andalucía haya asumido el compromiso de, en caso de ganar, realizar la transición hacia nuestro modelo, que se cumplimentaría en el plazo de un año, y que conlleva la dimisión en bloque de las personas que resultasen electas en esta Asamblea Ciudadana. Este compromiso dice mucho de las ganas de construir un partido diferente y de no tener apego a los cargos, ya que los tendrían que abandonar, más bien pronto, para empezar a funcionar de otra manera. Es cierto que el proceso de construcción de su candidatura no ha sido tan participado como el de la Marea Andaluza, como también es cierto que han tenido menos tiempo para prepararla (no conocían que se iba a celebrar hasta el anuncio público) y menos recursos (menos extensión en la organización y menos presencia e influencia mediática y en redes de sus perfiles).

En cuanto a las personas, siempre hemos dicho que no estamos interesados en la competición, que no nos gusta tener que elegir entre listas de compañeras y compañeros y es que, además, encontramos a excelentes personas en todas las candidaturas, por lo que, si de nosotros dependiera, seleccionaríamos a muchas de todas ellas. Nosotros apostamos principalmente por un proyecto de partido y por gente que lo pueda poner en marcha.

El problema es que el Reglamento nos obliga a tener que elegir a una candidata a Secretaria General para poder votar por un modelo y un proyecto de Podemos Andalucía y, en consecuencia con lo que dijimos al presentar este modelo de Andalucía en Común, nos posicionamos con aquella candidatura que se compromete a adoptarlo y hacerlo realidad y, en este caso, es Carmen Lizárraga la persona que ha decidido dar el paso y apostar por un Podemos Andalucía más participativo, menos vertical, más distribuido y desbordante.

En líneas generales, seguimos pensando que para ser un partido diferente hay que empezar por construirse y funcionar como un partido diferente, que no se ha apostado fuerte por empezar a hacerlo en Andalucía y que habrá que llevar un modelo bien distinto a la próxima Asamblea Ciudadana Estatal.

Iniciativa presentada

El lunes 10 de octubre presentamos en rueda de prensa nuestra propuesta organizativa y participativa.

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Os dejamos algunas noticias que recogen la presentación:

Yagüe propone un Podemos con una portavocía coral y que acabe con la estructura piramidal (EuropaPress)

Plantean una nueva organización de Podemos que «enterraría» Vistalegre (La Razón)

Desde Andalucía, un Podemos diferente (ElDiario.es)

Yagüe propone un modelo para Podemos Andalucía basado en una portavocía coral y que termine con la estructura piramidal

 

Presentación

Esto es una propuesta organizativa y participativa, enmarcada en la Asamblea Ciudadana de Podemos Andalucía.

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Creemos que hay un consenso generalizado sobre la  necesidad de mejorar el modelo surgido de la Asamblea de Vitstalegre, lo que no implica prescindir de aquellas aportaciones que siguen siendo útiles. Deseamos mantener todo lo relativo a la Asamblea Ciudadana, como máximo órgano de decisión de Podemos, así como la posibilidad de que cualquier persona pueda participar, independientemente de su relación con el partido.

Lo que creemos mejorable de Vistalegre son el resto de órganos de Podemos. No hay manera de ser un partido diferente si nos organizamos y funcionamos como el resto de partidos. Una organización que gire en torno a secretarios generales y consejeros no es nada novedoso y nada rompedor. Los aparatos del partido no pueden consistir en núcleos de poder que concentren toda la capacidad de decisión. Esta estructura fomenta la competición y el conflicto entre familias que buscan imponer sus tesis por encima de encontrar puntos de acuerdo entre la inherente diversidad que habita Podemos.

Por el contrario, los órganos del partido deben ser Equipos que dinamicen y faciliten el trabajo colaborativo y la inteligencia colectiva de la gente que integra Podemos. Los puestos de responsabilidad no deben ser objetos de deseo, sino compromisos con el trabajo y con la gente. Hay que darle sentido a esa máxima de “mandar obedeciendo”.

Estamos convencidos de que las tradicionales “ejecutivas” y los “hiperliderazgos” no son necesarios. Es más, son contraproducentes. Creemos que es posible crear un nuevo tipo de organización de corte distribuido, coral y colaborativo, que desborde las viejas formas de partido y que empodere a todas las personas que quieran construir una Andalucía mejor.

Descentralización y participación no están reñidas con la eficiencia. Un diseño que asegure el flujo de la comunicación, que facilite el trabajo en común y que distribuya democráticamente el poder puede ser más eficaz que una estructura vertical y jerarquizada.

Pero estas palabras, que podemos compartir todas las sensibilidades que nutren Podemos, deben materializarse en propuestas concretas y es esto lo que queremos aportar.

¡Bienvenid@s!